Navidad en la cárcel

Navidad, el nacimiento del Salvador. Para la Pastoral Penitenciaria es un momento especial de nacer y renacer hombro con hombro con las personas presas. Allí, en nuestras cárceles, Cristo también nace y trae amor, esperanza y luz para el presente y el futuro.

Celebraremos juntos la Eucaristía. Compartiremos alguna fiesta musical que los internos preparan, cantaremos villancicos uniendo nuestras voces en el portal. Estaremos presentes, junto a los capellanes en Zuera y Daroca.

Después, a trabajar. Programas de formación en valores cristianos y humanos, en convivencia y ocio, en salud; de ayuda, de orientación y acogida en salida, de reinserción, de acompañamiento en enfermerías,en el hospital; con población gitana, con transeúntes, con los que padecen adicciones, con atención individualizada. Trabajando con ilusión y esperanza porque estos hombres y mujeres tienen un presente y un futuro y mucho que aportar a la sociedad, y lo harán si estamos a su lado en este momento decisivo y difícil de sus vidas: su error ya está pagado; les espera una vida nueva por otro camino. En ese camino queremos estar presentes.

Colaboramos con Instituciones Penitenciarias que tiene establecidos programas de formación reglada y reinserción, pero nosotros, los voluntarios queremos añadir corazón, ilusión y misericordia porque creemos en el amor de Dios que se hace hombre con nosotros y para nosotros todos.

Os invitamos a vivir esta experiencia de amor y solidaridad. Nuestros voluntarios saben mucho de la dicha de compartir. Feliz Navidad.

(Publicado en Iglesia en Zaragoza nº 1796, 20 de diciembre de 2015)